domingo, 3 de abril de 2016

1. Ecuador. Ciclistas en la niebla. Cyclists in the fog

English and pictures below

Oliendo a perro muerto, carcomidos por los mosquitos y sin muchas esperanzas que cambiara esta situación, encaramos nuestros pasos hacia la capital, Quito. Fueron días de lluvias torrenciales, niebla y calor húmedo, una mala combinación, siempre con la ropa húmeda y el cuerpo pegajoso. Atravesamos la línea del ecuador y nos plantamos de sopetón en el hemisferio sur. Fue un constante subir y bajar compensado por el poco tráfico y el eco de los pájaros tropicales que acompañaban nuestro sufrido avance. Los árboles y selvas desaparecieron cuando cruzamos la sierra y llegamos al valle de Quito, donde recuperamos fuerzas y nos quitamos la humedad de encima. Pero fue por poco tiempo. El famoso y espectacular volcán Cotopaxi se rió de nosotros con un diluvio de los que uno no olvida y tuvimos que asumir que la estación de lluvias era algo que iba en serio y que debíamos olvidarnos de las bellezas naturales y centrarnos en los mercados y en las gentes. Y eso hicimos. Pero somos cabezones y aprovechando una pequeña tregua de la lluvia nos plantamos en la espectacular laguna Quilotoa, que por un par de horitas nos permitió disfrutar de sus vistas. Mientras, el Tungurahua escupía lava y ceniza para el deleite de la gente de Baños, que desde su privilegiada posición no sólo podían disfrutar de sus famosas termas sino que además podían hacerlo contemplando el espectáculo. Baños es una turística localidad que no tiene las mejores termas, pero si la fama. En Ambato disfrutamos de los mercados y nos enamoró el nocturno, donde indígenas de los alrededores vendían sus productos, a unos precios irrisorios, como si se tratara de la bolsa de Wall Street.

Dimos un buen rodeo y subimos hasta los 4400m para darle la vuelta al Chimborazo y estar lo más cerca posible de él pero tampoco tuvimos suerte. Al menos nos queda el consuelo de una de las mejores noches del viaje cuando después de subir todo el día por un hermoso cañón, llegamos a unas termas a 3700m de altura. Las aguas eran casi transparentes, calientes e inodoras y disfrutamos toda la tarde de ellas acompañados de un puñado de locales. Las mujeres se bañaban con sombrero y las más jóvenes amamantaban a sus bebés al calorcito del agua termal. Pero lo mejor fue cuando nos quedamos solos, pudimos acampar y al día siguiente nos dimos el chapuzón al amanecer, todo un regalo expléndido. Coincidimos con los bonitos mercados de Riobamba y Cajabamba y llegamos a Cuenca, donde Alfredo, un hombre que nos paró por la carretera, nos invitó a pasar unos día en su casa, no solo a nosotros sino también a una pareja mexicana con quien pedaleábamos (Palestina y Julián, “Bicinómadas”) y Kathy, una cuentacuentos a pedales boliviana que apareció en el momento y en el lugar justos para ser acogida por este ángel viviente. Fueron días de armoniosa y divertida convivencia con la extraordinaria familia Andrade. No podemos decir lo mismo de las iglesias. Las poquísimas veces que en todo el viaje hemos tenido que pedir asilo en alguna porque no había alternativa posible, casi siempre nos han negado un pedazo de suelo donde caer muertos. Así nos ocurrió en Tixán, donde un deleznable y prepotente joven cura brasileño, apodado “Paco”, nos demostró de nuevo que una cosa es predicar y otra, hacer. 


Después nos quedamos nuevamente solos y afrontamos la última parte del recorrido ecuatoriano pasando por curiosos pueblos, como Saraguro o Vilcabamba. Los habitantes de Saraguro se ven y visten diferentes. Parece ser que los saraguros fueron traídos por los incas desde Bolivia (o el sur del Perú) para reemplazar a los rebeldes y aguerridos ecuatorianos que les resistían. Hay más casos en el Ecuador donde se hizo lo mismo. Y Vilcabamba es uno de esos curiosos fenómenos que se dan en el turismo. Una misteriosa longevidad y un buen marketing han hecho que esta pequeña localidad haya sido invadida por gringos jubilados y una buena banda de perroflautas argentinos que han hecho disparar, como ocurre en Cuenca, los precios de todo, para disgusto de los locales.

De allí llegaría la parte más dura pero más espectacular de nuestro periplo ecuatoriano, el tramo desde Vilcabamba hasta la remota frontera con el Perú de La Balsa. Si ya Ecuador se había convertido en el país con más desnivel superado por kilómetro recorrido, esta última parte se superó a ella misma con unas pendientes que nos hacían dudar si empujar o usar el arnés. El asfalto desapareció, volvieron la lluvia, la niebla, el calor, la selva y los mosquitos y fue como un extraño deja vu. Cuando avistamos el río Canchis, que divide Ecuador y Perú, y divisamos el asfalto supimos que habíamos llegado al final. Sin colas ni demora cruzamos la frontera y llegamos a un pueblito donde la gente súper amable nos recibió con naranjas y kilos de bananas. Y cuando reíamos y nos divertíamos con ellos llegó la noticia. A la salida del pueblo tres coches habían sido asaltados a punta de pistola.

Pero esa, será otra historia… (fotos debajo)

English

Smelling like a dead dog, eaten alive by mosquitoes and hopeless about an improvement of this situation, we took our first steps towards the capital, Quito. We experienced days of torrential rain, fog and humid heat, a bad combination, always with humid clothes and sticky bodies. Crossing the Equator line we suddenly found ourselves in the southern hemisphere. It was a continuous up and down, compensated by little traffic and the echo of tropical birds that joined us in our suffered progress. Trees and jungle disappeared when we arrived in the Quito valley, where we rested and got rid of humidity. But it did not last long. The famous and spectacular Cotopaxi volcano laughed at us with a downpour we will never forget and we had to accept that the rainy season was something serious and that we had to forget about natural beauties and focus on markets and people. And that´s what we did.

But we are very stubborn and, taking advantage of a short break of the rain, we visited the spectacular lagoon Quilotoa which showed itself for a couple of hours. In the meantime, the Tungurahua volcano was spitting lava and ashes for the entertainment of the people in Baños, who from their privileged location could enjoy the famous thermal springs and admire the show. Baños is a very touristic place that has not the best thermal baths, but the best reputation. In Ambato we enjoyed the markets and we loved the evening one, where indigenous people of the surrounding areas were selling their products at a bargain price, as if it was the Wall Street stock market.

We did a detour and climbed up to 4400m to cycle around the Chimborazo volcano, trying to be as close as possible to it, but we were unlucky again. At least we had the consolation of one of our best nights ever: after climbing the whole day through a beautiful canyon, we arrived at some thermal springs at 3700m. Water was nearly transparent, warm and odourless and we spent the whole afternoon in them with the company of a few locals. Women were bathing with their hats and the younger ones were breastfeeding their babies in the water´s warmth. But the best was when we remained alone and could camp, and the day after we had a bath at sunrise, just a wonderful gift! We coincided with the Riobamba and Cajabamba markets and arrived in Cuenca where Alfredo, a man who stopped us on the road, invited us to spend a few days in his home. Not only us, but also a Mexican couple we were cycling with for a couple of days (Palestina and Julián, “Bicinómadas”) and Kathy, a cycling Bolivian storyteller who found herself in the right place at the right moment to be invited by this living angel. Those were days of harmonious and entertaining coexistence with the extraordinary Andrade family.

We can not say the same about churches. The very few times during the whole trip when we had to ask them for shelter because there were no other options, they nearly always denied us a piece of ground where to spend the night. This is what happened in Tixán, where a despicable and arrogant young Brazilian priest, called “Paco”, showed us that one thing is what to preach, and another what you do (not because he did not let us spend the night there (we totally understand that sometimes it is not possible), but because of the way he treated us, telling us that we should plan our days better and slamming the door in our faces.

After Cuenca we cycled alone again and faced the last part of our Ecuadorean journey passing through curious villages like Saraguro and Vilcabamba. People of Saraguro look and dress differently. It seems that they have been brought here from Bolivia (or southern Perú) by the Incas, who wanted to replace the rebellious and courageous Ecuadoreans who resisted them. In other places of Ecuador the same thing happened. And Vilcabamba is one of those weird phenomenon created by tourism. A mysterious longevity and good marketing transformed this little village in a place invaded by retired gringos and a bunch of Argentinean rasta-jugglers, making prices rise like in Cuenca, for the disappointment of locals.

From there started the toughest but most spectacular part of our Ecuadorean trip, the section from Vilcabamba to La Balsa, the remote border with Perú. Ecuador already was the country with the highest climb rate per kilometre, but this last part was even worse with some gradients that made us doubt between pushing the bike or using a harness. The asphalt disappeared, rain, fog, heat, jungle and mosquitoes came back and it was like a strange deja vu. When we saw the Canchis, the river that separates Ecuador and Perú, and distinguished the asphalt, we knew we arrived to the end. With no queues or delays we crossed the border and arrived to a little village where extremely lovely people welcomed us with oranges and kilos of bananas. While we were laughing and having fun with them, the news arrived. At the exit of the village three cars had been assaulted at gunpoint.

But this is another story…



Con lluvia y calor entramos en el Ecuador...
We entered Ecuador with rain and heat…
Cada mañana el mismo movimiento: mirar al cielo para ver qué color tiene: negro o muy negro. Acabamos con tortícolis. Y seamos claros, no hay nada más eficaz que las bolsas para conservar secos los pies…
Every morning we did the same thing: watch the sky to check its colour: black or very black. We ended up having a stiff neck. And to be honest, there is nothing better than plastic bags to keep your feet dry…
El oriente ecuatoriano y su continua lluvia tropical.
The Ecuadorean East and its tropical rain.
Todas las mañanas veíamos pasar las mulas o camioncitos cargados de leche para llevarla a las fábricas de queso
Every morning we used to see donkeys or little trucks loaded with milk directed to cheese factories
Primer paso de más de 4000m antes de caer sobre el valle de Quito…
First pass above 4000m before falling down to Quito´s valley…
Volcanes? Se mantuvieron ocultos la mayor parte de nuestro trayecto. Después de mucho tiempo, justo cuando estábamos en la zona, el Tungurahua regaló al mundo un espectáculo de lava y cenizas, que para nuestra desgracia solo pudimos ver por televisión…
Volcanoes? They were covered with clouds for most of our journey. After a long time of inactivity, exactly when we were in the area, the Tungurahua gave the world a show of lava and ash, but unfortunately we only saw it on TV…
Chequeando las inversiones en Bolsa
Checking investments in the stock market
Tienditas como las que ya casi han desaparecido por la Europa más globalizada
Shops like these ones are almost gone in globalized Europe
Los ecuatorianos se mostraron curiosos y muy educados. Las distancias que los cicloviajeros podemos recorrer en bici confunden a la mayoría de la gente, sea del país que sea .
Ecuadoreans were curious and very polite. Most of the people, no matter the country, get confused about the distances that we cyclo-travellers can cover.
Estrés en día de mercado
Stress during market day
La economía de los más pobres entre los pobres, los indígenas, depende en gran medida de lo que vendan en los mercados. Para muchos supone un enorme sacrificio, debiendo llevar en transportes públicos pesadas cargas desde remotas áreas de montaña. Al finalizar el día, la mayoría apenas se tiene en pie del cansancio.
The economy of the poorest among the poor, the indigenous people, mostly depends on what they sell in markets. For many of them it is a huge sacrifice, as they have to carry heavy loads on public transport from remote mountain areas. At the end of the day, the majority of them are exhausted.
Un descansito
A little break
 
Un caos maravillosamente organizado
 A wonderfully organized chaos
A lo largo del viaje hemos recorrido muchos mercados y no importa el país o el continente, charlatanes hay en todas partes. Las pobres gentes más ignorantes son presa fácil de estos depredadores…
During the trip we visited many markets and no matter the country or continent, every place has its fraudsters. Poor and ignorant people are easy prey for these hunters…
 
… y para depredadores de pobres almas…muchos misioneros. Los pueblos indígenas de América latina han sufrido, sufren y por desgracia, sufrirán, el acoso intruso de los enviados de su invisible Dios. Destrozarán su cultura milenaria y lavarán su cerebro para convertirlos en cemento armado sobre el que extenderán su poderosa y macabra red de poder. Seguro que el cura no posaba así de tranquilo en la Barcelona de 1936…
…and for the hunters of poor souls… many missionaries. Latin America´s indigenous people have suffered, suffer and unfortunately will suffer the intrusive harassment of the messengers of their invisible God. They destroyed their millenary culture and brainwashed them to convert them to concrete upon which they will extend their strong and macabre power network. For sure the priest wouldn´t pose so serene in Barcelona in 1936…
La laguna de Quilotoa, asentada sobre el cráter de un extinto volcán nos regaló las vistas más hipnotizadoras del Ecuador.
The Quilotoa lagoon, nestled in the crater of an extinct volcano, gave us Ecuador´s most hypnotizing views.
 
Unas Termas bien calentitas, el perfecto reposo del guerrero.
Nice hot thermal springs, a warrior´s perfect rest.
¡!!Por unos segundos se dejó ver!!!! El Chimborazo, el volcán y la montaña más alta del Ecuador, el punto más alejado del centro de la Tierra, o sea, el punto más cercano al espacio exterior, razón por la cual es llamado como “el punto más cercano al Sol”. Mereció la pena dar el rodeo que hicimos!
It showed itself for a few seconds!!! The Chimborazo, Ecuador´s highest volcano and mountain, the most distant point from the centre of the earth, that is, the nearest point to the extern space, reason why it is called “the nearest point to the sun”. The detour we did to see it was definitely worth it!
Zorro en libertad
Free fox
Vicuñas.” Ey gringos, nosotros también somos libres”
Vicunas. “Hey, gringos, we are free too!”
Y cuando salía el sol, podíamos ver los valles y nos maravillábamos de la hermosura del país
And when the sun showed up, we could see the valleys and were amazed by the country´s beauty
Ecuador no es un país para musulmanes. El cerdo es la carne favorita de los ecuatorianos. Aquí se le ve vivo y en paz…
Ecuador is not a country for Muslims. Pork is Ecuadoreans´ favourite meat. Here it is alive and happy…
… pero su futuro es cruel. La forma como los cocinan y exponen para su consumo impresiona hasta al más carnívoro del mundo
…but its future is cruel. The way they cook them and exhibit them for sale affects even the biggest meat eater
¿Qué hacen juntos un escalador ecuatoriano llamado Marco Cruz vestido de sudtirolés de los años cincuenta y amigo de Reinold Messner, Gregorio, junto con su hermano los últimos hieleros del Chimborazo, y una cicloviajera? Estas son las cosas alucinantes de los viajes…
An Ecuadorean alpinist called Marco Cruz dressed like a South-Tyrolean from the 50s and Reinhold Messner´s friend, Gregorio, who together with his brother is Chimborazo´s last ice merchant and a cyclo-traveller. What do they do together? One of those weird encounters during a trip…
Las carreteras ecuatorianas están llenas de carteles invitando a la población a comprar primero productos nacionales. Los nueve años de gobierno de Correa dan para muchos comentarios, tanto a favor como en contra…
Ecuadorean roads are full of signs inviting locals to buy national products first. People gave us lots of comments about president Correa´s nine years long government, both positive and negative ones…
La inmensidad que tanto nos gusta
The vastness we like so much
¡Aitor! ¿Estás ahí? La niebla ha sido una fiel compañera de viaje
Aitor! Are you there? Fog has been a loyal travel companion
El pórtico de una casa abandonada puede convertirse en una suite de lujo, sobre todo si te protege del viento frío de la sierra.
An abandoned house´s porch can be a luxury suite, especially when it protects you from the mountain´s cold wind.

Ojalá
We hope so
El tramo final nos llevó de nuevo al oriente donde volvimos a lidiar con la lluvia, el calor y los mosquitos
The last days our route led us towards east again, and again we were struggling with rain, heat and midgets
 
Sin duda la parte más dura del Ecuador, el tramo de Vilcabamba a La Balsa. Pendientes imposibles que obligaron a tirar mucho, demasiado, de brazos…
The section between Vilcabamba and La Balsa is with no doubt Ecuador´s toughest part. Impossible gradients made us use our arms too much…
De nuevo en la selva!
In the jungle again!
Para lo que han sufrido otros cicloviajeros podemos decir que hasta tuvimos suerte con el barro…
Compared to what other cyclists suffered, we can tell that we had luck with the mud…
 
Aunque parezca mentira esta es la carretera principal hacia el Perú…
Believe it or not, this is the main road to Perú…
Carreteras solitarias, tranquilas, preciosas, incluso en días con agua
Solitary, peaceful, pretty roads, even with the rain
Quién sabe cuántas personas cruzamos la frontera ese día, pero desde luego no muchas. Cuando llegamos, el funcionario dormitaba. Nos dio mucha pena despedirnos de Ecuador. Hasta la próxima!
Who knows how many people crossed the border that day, but certainly not many. When we arrived, the employee was half asleep. We were sad to leave Ecuador. See you next time!

11 comentarios:

  1. Muy buenas pareja!!!
    Hemos tenido que pasar un buen rato para ponernos al día de los blogs cicloviajeros. Por el sur avanzan sin tregua un par de ciclistas de estas tierras y si no nos equivocamos mucho, me temo que Perú será el lugar de reunión ciclopedalera.
    Un fuerte abrazo desde Gasteiz!!!

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    1. Esperamos que así sea. Se animan uds? Un abrazo y por aqui andamos curiosos dónde escaparéis este año...agur!!!

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  2. Me encantan tus patucos estilo Papá Pitufo. Que tengáis buena proa, un abrazo a los dos.

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    1. No mientas Oscar, te habrían gustado más del Athletic :)
      Abrazos!!!!!!!

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  3. Ostiaaaaa!!! Perun zaudete jada! Eta gu oraindik Bolivia hegoaldean... gero eta gertuago gaude baina hain azkar joanez gero La Pazera gu baino lehen iritsiko zarete. Salar de Uyuni daukagu itxaroten eta bagoaz iparraldera, non elkartuko gara? Cuzcon agian? Perun... que emocion. Aurrera bolie!

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    1. Kolombia erdia eginda geneukan, Ekuador oso txikia da....baina Peru....luzea da! Guri asko kostatuko zaigu Cuzkora iristea (zuei baino askoz gehiago) baina topatuko dugu hiriren bat izugarrizko fieston egiteko, eh? Hori bai topaketa galanta izango da!!! Aupa zuek!!!!!

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  4. Hope you guys are ok...earthquakes, mud slides. Yikes...take care and safe travels. Barb and Les...Prince George BC

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    1. Ey! Thanks so much for asking guys! Sorry, we just saw the comment right now! Yes Ecuador was very wet but luckily we skipped the erthquake...Hope you are fine!!!!

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    2. Ey! Thanks so much for asking guys! Sorry, we just saw the comment right now! Yes Ecuador was very wet but luckily we skipped the erthquake...Hope you are fine!!!!

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